
pero es preciso invertir los excesos de la globalización: la razón y el instinto ya han comenzado a aliarse para conseguirlo. El papel de la próxima revolución en la historia de la humanidad consistirá en socavar las bases de la anterior.

pero es preciso invertir los excesos de la globalización: la razón y el instinto ya han comenzado a aliarse para conseguirlo. El papel de la próxima revolución en la historia de la humanidad consistirá en socavar las bases de la anterior.
Moon Martin – Mystery Ticket (1982)

Es agosto, una pequeña ciudad de costa …, en plena temporada; cae una lluvia torrencial hace varios días, la ciudad parece desierta.
Todos tienen deudas y viven a base de créditos.
Por fortuna, llega un ruso forrado y entra en un pequeño hotel con encanto. Pide una habitación.
Pone un billete de 100€ en la mesa del recepcionista y se va a ver la habitaciones.
El jefe del hotel agarra el billete y sale corriendo a pagar sus deudas con el carnicero.
El carnicero coge el billete de 100€ y corre a pagar su deuda con el criador de cerdos.
Éste se da prisa a pagar lo que le debe al proveedor de pienso para animales.
El del pienso coge el billete al vuelo y corre a liquidar su deuda con la prostituta a la que hace tiempo que no paga. En tiempos de crisis, hasta ella ofrece servicios a crédito.
La prostituta coge el billete y sale para el pequeño hotel donde había traído a sus clientes las últimas veces y que todavía no había pagado.
En este momento baja el ruso, que acaba de echar un vistazo a las habitaciones, dice que no le convence ninguna, coge el billete de 100€ y se va de la ciudad.
Nadie ha ganado un duro, pero ahora toda la ciudad vive sin deudas y mir el futuro con confianza!
MORALEJA: SI EL DINERO CIRCULA SE ACABA LA CRISIS

Había una vez un niño que solía conversar con un anciano y a través de estas charlas, comenzó a descubrir el regalo perfecto.
“Es un regalo porque es un presente”, explicó el viejecito.
Y es llamado el regalo perfecto porque es el mejor obsequio de cuantos existe.
Cuando el niño preguntó por qué, el anciano respondió:
“Es el mejor regalo que una persona puede recibir porque quien lo reciba será feliz para siempre”.
“¡Fantástico!”, exclamó el niño. “Espero que, algún día, alguien me obsequie el regalo perfecto. Quizá lo reciba en Navidad”.
Y, jugando, el niño se alejó.
En el rostro del viejo se dibujó una sonrisa.
Le gustaba contemplar al niño mientras jugaba.
Descubrió una sonrisa en el pequeño y, después, escuchó su carcajada al mecerse en un árbol cercano.
El niño se sentía dichoso.
Y la escena causaba alegría.
Al anciano también le gustaba contemplar al niño mientras trabajaba.
Se levantaba temprano el sábado para observar al pequeño trabajador mientras cortaba el pasto.
El niño solía silbar mientras se hallaba entregado a su trabajo.
Era un niño feliz en cualquier actividad.
Contemplarlo era fuente de alegría.
El niño creía comprender las palabras del viejo. Sabía lo que significaban los regalos…
Como aquella bicicleta que había recibido en su cumpleaños y los regalos que encontró bajo el árbol de Navidad.
No obstante la alegría que le habían causado, también sabía que la dicha que provocaba recibir un regalo no era eterna.
En el niño surgieron dudas.
“Entonces, ¿Cuál será el regalo perfecto?”, se preguntó.
“¿Qué regalo puede ser tan magnífico?, ¿qué cosa puede ser tan maravillosa que se le pueda llamar el regalo perfecto?”
“¿Qué cosa podría hacerme feliz para siempre?”
Era difícil imaginar la respuesta.
Regresó para preguntarle al anciano.
“¿Es acaso un anillo mágico? ¿Un anillo que al colocarlo en el dedo haga realidad todos mis deseos?”
“No”, dijo el anciano.
El regalo perfecto no cumple tus deseos.
El niño creció pero la duda aún permanecía en su mente. Acudió al anciano.
“¿Acaso el regalo perfecto es una alfombra mágica?”, preguntó. “¿Una alfombra que me llevará a los sitios más remotos?”
“No”, respondió sereno el anciano.
Cuando descubras el regalo perfecto estarás satisfecho de permanecer dondequiera que te encuentres.
Una vez que el niño alcanzó la juventud, pensó que era ridículo continuar preguntando.
Pero aún conservaba la inquietud.
Comenzó a descubrir que no lograba obtener sus deseos.
Preguntó con cautela: “¿Acaso el regalo perfecto es un tesoro enterrado? ¿Acaso contiene monedas de oro que los piratas ocultaron hace mucho tiempo?”
“No, jovencito”, respondió el anciano. “No se reduce a monedas”.
Las riquezas son presentes ambicionados pero… la riqueza del regalo perfecto radica en el propio presente.
El joven meditó unos instantes. Después se mostró enfadado.
Impaciente, exclamó: “Usted prometió que quien recibiera ese presente obtendría la felicidad eterna. Jamás recibí ese presente cuando era niño”.
“Sospecho que no has entendido”, respondió el anciano.
Ya has descubierto la naturaleza del regalo perfecto, ya sabes dónde encontrarlo, también has descubierto que te hará inmensamente feliz. Lo sabías cuando eras niño, simplemente, lo has olvidado.
El joven se alejó para pensar. Pero, conforme transcurrió el tiempo, sintió que la frustración y la ira lo invadían. Decidió confrontar al anciano.
“Si deseas mi felicidad” gritó el joven, “¿por qué me ocultas lo que es el regalo
perfecto?”
“¿También deseas que te indique dónde encontrarlo?”, preguntó el viejo.
“Sí, exactamente”, exigió el joven.
“Me gustaría”, respondió el anciano. “Pero no tengo ese poder”. “Nadie lo tiene”.
“Sólo tú tienes la capacidad para procurarte la felicidad”, explicó el anciano. “Sólo tú”.
El regalo perfecto no es un objeto que alguien pueda entregarte.
Es un presente que sólo tú puedes obsequiarte.
El joven se sintió confundido, pero tomó una decisión. Estaba resuelto a descubrir el regalo perfecto. Y, por lo tanto…
Empacó sus pertenencias. Abandonó su hogar para ir en busca del regalo perfecto.
Tras años de frustraciones, el hombre se sintió cansado de buscar el regalo perfecto.
Leyó todos los libros recientes, consultó todos los periódicos, contempló su imagen en el espejo, analizó los rostros de los demás.
Era tal su anhelo por descubrir el regalo perfecto, que había hecho todos los esfuerzos para conseguirlo.
Lo buscó en la cima de las montañas y en la oscuridad de las cavernas. Lo buscó en la espesura de las selvas más remotas. Y en las profundidades del mar.
Pero no obtuvo respuesta. Su afanosa búsqueda le restó fuerzas. A veces se sintió enfermo sin conocer las causas.
El joven retornó agotado, en busca del anciano. El viejo se sintió feliz al verlo.
Reanudaron sus charlas. A menudo se distinguían sus risas francas y abiertas.
Al joven le agradaba la compañía del anciano. Se sentía dichoso en su presencia.
Creyó que esto se debía a que el anciano se sentía feliz consigo mismo.
Sin embargo, el viejo no carecía de problemas. Al parecer, no tenía fortuna y se hallaba solo gran parte del tiempo. Más aún, no había razones para que fuese más dichoso o más saludable que la mayoría de las personas. Pero era feliz. Como también lo eran quienes se encontraban a su lado.
“¿Por qué su presencia provoca sensación de bienestar?”, se preguntaba el joven.
“¿Por qué?”. Esa pregunta rondaba en su mente.
Después de muchos años, el muchacho ya hecho hombre se planteó de nuevo las viejas preguntas. Era desdichado y a menudo estaba enfermo. Necesitaba hablar con el anciano.
Pero el anciano ya estaba muy viejo, y poco a poco, cesó de hablar. Ya no era posible escuchar sus palabras sabias. El hombre se hundió en la soledad. Al principio, sintió tristeza por la pérdida de su viejo amigo. Después, experimentó inseguridad, y la inseguridad se convirtió en temor. Jamás aprendería a ser feliz, hasta que un día…
Aceptó por fin la única verdad. Sólo en él radicaba la capacidad para encontrar la felicidad.
Y ese hombre infeliz recordó las palabras que el anciano había pronunciado muchos años atrás. Pero sus intentos por descifrarlas fueron inútiles…
Intentó comprender lo que había escuchado.
El regalo perfecto no cumple tus deseos…
Cuando alcances el regalo perfecto estarás satisfecho de permanecer dondequiera que te encuentres…
El valor del regalo perfecto radica en el propio presente…
El regalo perfecto no es un objeto que alguien pueda entregarte…
Es un presente que sólo tú puedes obsequiarte…
El hombre se sentía infeliz, estaba cansado de buscar el regalo perfecto. Sus intentos le habían provocado tal cansancio que, sencillamente, cesó de buscar.
Y, de pronto, ¡sucedió!. No supo cómo había sucedido, pero sucedió. Simplemente…
¡sucedió!
Comprendió que el regalo perfecto era justamente eso: El presente.
No era el pasado; tampoco el futuro, sino el presente perfecto.
Comprendió que el momento presente debe ser siempre un momento preciado. No porque se encuentre libre de fallas, sino porque jamás es perfecto. Tampoco porque satisfaga todos nuestros deseos pasajeros.
En ese instante el hombre se sintió feliz. Comprendió que estaba en el presente perfecto. Elevó las manos con gesto triunfal y sintió la frescura del viento. Se sintió dichoso… Durante ese instante …
Y, con la misma rapidez con la que descubrió la dicha, permitió que el gozo del regalo perfecto se esfumara. Dejó caer las manos lentamente, rozó su frente, preocupado.
Una vez más, el hombre se sintió infeliz.
“¿Por qué no descubrí algo tan evidente años atrás?”, se preguntó. “¿Por qué derroché tantos momentos valiosos?”.
“¿Por qué malgasté tanto tiempo antes de vivir en el presente?”.
Conforme el hombre recordó sus esfuerzos estériles en busca del regalo perfecto, descubrió la felicidad que había perdido.
Ya en el pasado, había experimentado lo que entonces creyó que eran momentos imperfectos. Había descubierto lo que cada instante y cada lugar pueden ofrecer.
Había desperdiciado una riqueza enorme, y se sintió triste. Continuó lamentándose del pasado. Pero, repentinamente, descubrió el error de su actitud. Se dio cuenta que las culpas del pasado le tendían una trampa.
Al descubrir la desdicha que le provocaba anclarse en el pasado, retornó al presente.
Y sintió que la felicidad lo invadía. Pero, entonces, comenzó a preocuparse por el futuro: “¿Acaso mañana podré sentir la dicha de vivir en el valioso presente?”, se preguntó.
Al descubrir que estaba viviendo en el futuro, se rió de sí mismo. Escuchó la verdad de lo que había descubierto, y escuchó la sabiduría de su voz interior.
Es sabio recordar el pasado y aprender de él. Pero es necio vivir en el pasado.
Porque es un laberinto donde es fácil perderse. Es sabio pensar en el futuro y prepararse para el mañana. Pero es necio vivir en el futuro. Porque ese también es un laberinto donde uno se pierde. Y cuando uno se pierde, desperdicia lo más valioso: el propio ser.
Esta verdad se presentaba tan simple ahora ante sus ojos. El presente lo alimentaba. El hombre sabía que no resultaría tan fácil. Vivir en el presente era un proceso que debía practicar una y otra vez… y una vez más… hasta convertirlo en parte de su ser.
Ahora sabía por qué había disfrutado tanto los momentos junto al anciano. El viejo siempre se entregaba por completo al presente.
Ahora disfrutaba el presente, no deseaba encontrarse en otro sitio. Vivía el presente por completo y transmitía ese gozo a las personas que estaban a su alrededor. El hombre sonrió, igual que el anciano solía sonreír. Ahora sabía.
Ahora podía elegir entre ser feliz ese instante o soñar con la felicidad y esperar a que ésta llegara…
Decidió ser feliz ¡AHORA!
Y en ese instante experimentó la felicidad. Sintió la paz interna. Decidió disfrutar cada momento de su vida como si fuese perfecto… con los bienes y los males aparentes… aunque no los comprendiera. Por primera vez en su vida, no se preocupó por entender. Aceptó cada valioso momento de su vida como un precioso don.
Algunas personas comprenden el valor del valioso presente cuando aún son jóvenes.
Otras lo comprenden en la madurez. Otras más, al alcanzar la vejez y algunas jamás lo comprenden. Puedo recibir el regalo perfecto cuando yo lo decida.
Mientras meditaba, el hombre se sintió afortunado. Era quien era en ese preciso instante. ¡Y ahora lo sabía!
Siempre sería quien era, donde estuviera. De nuevo escuchó la voz de sus pensamientos. El presente es lo que es. Un valioso don. Aunque ignoremos las razones. Es, justamente, lo que debe ser. Cuando contemplo el presente, cuando lo acepto y lo experimento, descubro el bienestar y experimento felicidad genuina.
El dolor surge de la diferencia entre lo que es el presente y lo que desearía que fuera.
Cuando me siento culpable por los errores del pasado, o cuando me invade la ansiedad por la incertidumbre del futuro, ceso de vivir en el presente. Es entonces cuando surge el dolor. Es entonces cuando enfermo y me siento infeliz. Mi pasado fue presente. Y mi futuro será presente. El momento presente es la única realidad que puedo experimentar.
Mientras viva en el presente seré feliz para siempre, porque la eternidad se halla concentrada en él.
El presente se reduce a comprender que: yo soy yo, de la manera en que soy… justo en ese momento. Y ese es un regalo perfecto.
El regalo perfecto es un preciado presente que puedo otorgarme desde mi ser interior.
Porque yo soy valioso.
Soy el regalo perfecto.
Por fin había descubierto y adoptado el regalo perfecto. Y se sintió enteramente feliz.
Al cabo de algunos años… El hombre se había convertido en un anciano feliz, próspero y saludable.
Un día encontró a una niña. Ella disfrutaba escuchando “al anciano”, como solía llamarlo. Era divertido visitarlo.
Había algo especial en el viejo. Pero la niña aún no descubría aquello que lo hacía tan especial.
Una mañana, la niña comenzó a escuchar realmente al anciano. Y por alguna razón sintió que su voz tranquila transmitía algo importante. El anciano parecía muy feliz.
La niña no comprendía la causa. “¿Cómo es posible que alguien tan viejo pueda ser feliz?”, se preguntó. Decidió preguntarle al anciano, pero sólo obtuvo una sonrisa por respuesta.
Tiempo después, el anciano le habló del regalo perfecto.
De pronto, la niña saltó, lanzando gritos de júbilo, y, jugando, la niña se alejó, mientras el anciano sonreía, pues había escuchado sus palabras…
“¡Fantástico!”, había exclamado la niña.
Espero que, algún día, alguien me obsequie… El regalo perfecto.

Estos son los siete principios que rigen el código de Bushido, la guía moral de la mayoría de samuráis de Rokugan. Sed fieles a él y vuestro honor crecerá. Rompedlo, y vuestro nombre será denostado por las generaciones venideras.
1. GI (Honradez/Justicia)
Sé honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la justicia, pero no en la que emana de los demás, sino en la tuya propia.
Para un auténtico samurai no existen las tonalidades de gris en lo que se refiere a honradez y justicia.
Sólo existe lo correcto y lo incorrecto.
2. YU (Valor heroico)
Álzate sobre las masas de gente que temen actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir.
Un samurai debe tener valor heroico. Es absolutamente arriesgado, es peligroso, pero sin duda también es vivir la vida de forma plena, completa, maravillosa. El coraje heroico no es ciego. Es inteligente y fuerte.
Reemplaza el miedo por el respeto y la precaución.
3. JIN (Compasión)
Mediante un entrenamiento intenso el samurai se convierte en rápido y fuerte. No es como el resto de los hombres, ya que desarrolla un poder tan grande que debe ser usado solo para el bien de todos.
El samurai debe tener compasión. El samurai debe ayudar a sus hermanos en cualquier oportunidad. Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para encontrarla.
4. REI (Cortesía)
Ser un guerrero no justifica la crueldad. Los samuráis no tienen motivos para ser crueles, no necesitan demostrar su fuerza a nadie salvo a sí mismos. Un samurai debe ser cortés siempre, especialmente hacia sus enemigos. Sin esta muestra directa de respeto hacia sus oponentes, el samurai no es mejor que los animales.
Un samurai es temido por su fiereza en la batalla, pero es respetado por su manera de tratar a los demás. La auténtica fuerza interior del samurai se vuelve evidente en tiempos de apuros.
5. MEYO (Honor)
El auténtico samurai solo tiene un juez de su propio honor, él mismo. Las decisiones que toma y cómo las lleva a cabo son un reflejo de quién es en realidad.
Nadie puede ocultarse de sí mismo, y los samuráis no son una excepción.
6. MAKOTO (Sinceridad absoluta)
Cuando un samurai dice que hará algo, es como si ya estuviera hecho. Nada en este mundo lo detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará.
No ha de dar su palabra. No ha de prometer. El simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer.
“Hablar” y “hacer” son, para un samurai, la misma acción.
7. CHUGO (Deber y Lealtad)
Para el samurai, haber hecho o dicho “algo”, significa que ese “algo” le pertenece. Es responsable de ello y de todas las consecuencias que le sigan.
Un samurai es intensamente leal a aquellos bajo su cuidado. Para aquellos de los que es responsable, permanece fieramente fiel.
Las palabras de un samurai son como sus huellas: puedes seguirlas donde quiera que él vaya, por ello el samurai debe tener cuidado con el camino que sigue.
TOSHITAKA MOCHIZUKI
- “Reiki-Iyashi no te” manos curativas – el libro japonés del reiki (Uriel Ediciones, ISBN 987-98272-2-x)
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- El Libro Blanco (Ediciones Arkano Books)
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… otros libros
- The artist way, Julia Cameron
- Libro tibetano de los muertos
- Elisabet Kubler Ross
- El arte de vivir en pareja (sergio sinay)
- Llibre del consolat de mar
(llegir amb to èpic)
El baró de les tres punyetes,
amo de castells i grutes,
de tres-centes mil braguetes
i quinze cases de putes,
amo també d’unes purgacions,
quatre cavalls,
vint anys,
i una infecció als collons
va tenir cert desafio
amb el marquès del nap dret
per haver-li fotut un pet
de padre y muy senyor mio.
Per acabar la qüestió
el marquès, que no era un ase,
va endinyar-li un cop d’espasa
escarbotant-li un colló.
I el baró, tot gemegant,
va baixar muntanya avall
amb els collons a la mà
tot fotut i coixejant
deixant per allà on passava
una olor tant punyetera
que feia agafar caguera
a tot aquell que l’ensumava.
Quan va estar-ne ben curat,
ple de ràbia i de venjança
va jurar fer gran matança,
trencar fils sense pietat.
I al marquès li va enviar
per declaració de guerra,
conservats dins d’una gerra,
els collons d’un capellà,
una fava de gandul,
tres ulleres ensucrades,
trenta-cinc xones badades
i dotze mil pels del cul.
El baró de les tres punyetes,
armat amb tres mil collons,
amb tres fardos de condons
i protegit per una bruixa
va marxar al lloc feudal
on visnago de son rival
exercia un dret de cuixa.
Van caminar vint jornades,
van arrivar molt cansats,
els collons escaldats
i les pixes rebregades.
A l’entorn de la muntanya
de la ciutat esmentada
on la gent tota assetjada
esperava la batalla
qui gratant-se les morenes,
qui tocant-se els masovers,
qui donant-se pel revés
al darrera les almenes
el baró va fer aturar
tot l’exèrcit que portava
i amb la mà cap a la fava
així els hi va parlar:
vassalls meus us he de dir
que feu tot igual que jo,
si guanyem aquest combat
no deixeu un fil sencer,
degolleu amb el manguer
culs i conys sense pietat;
i si algú d’aquesta terra
s’amaga dintre casa
no cediu, treieu l’espasa
i plam, els collons per terra.
No respecteu les donzelles,
ni les àvies, ni les putes,
ni tot el que son femelles.
FICHA DEL LIBRO
Consumir memos, vivir mejor
Ideas prácticas para un consumo más consciente
AUTOR: Toni Lodeiro
EDITA: Txalaparta
COLECCIÓN: Ensayo
ISBN: 978-84-8136-515-3
PAGINAS: 450
PVP: 18,50 €
WEB: Enlace a web del libro
INTRODUCCIÓN
Vivir con menos no sólo es necesario para construir un mundo más justo y sostenible, también puede ser una manera de hacer nuestro día a día más relajado, pleno y satisfactorio.
En este viaje, en el que nos toca nadar “a contracorriente”, nos encontramos a menudo solas e incomprendidas, a veces hasta saboteadas.
Estas páginas contienen información, reflexiones y, sobre todo, montones de ideas prácticas. Seguro que algunas te sirven para facilitarte el camino y acercarte a gente con quien compartirlo ¡Que lo disfrutes!
RESEÑA DEL AUTOR
Nació en 1978 en A Coruña y vivo en Bilbao. Su gran pasión es conocer, divulgar y –sobre todo- experimentar prácticas y estilos de vida que sean, a la vez que gozosos y saludables, sostenibles y solidarios.
Desde 2001 ha dinamizado numerosos talleres y cursos de temas como consumo consciente (“vivir mejor con menos”), alimentación saludable y sostenible, autogestión de la salud, educación emocional, relajación, comprender la globalización… en centros cívicos, facultades, institutos, centros sociales y gaztetxes, casas de reposo, ferias ecológicas, jornadas sobre temáticas diversas…
BREVE RESUMEN DEL LIBRO
Nuestros pensamientos pueden ser luminosos y felices.
El carácter de una persona, es la suma de todos sus pensamientos.
Los pensamientos son como semillas que irán provocando actos, tanto espontáneos como premeditados.
Las acciones son brotes de nuestros pensamientos, en la alegoría de las semillas.
Si sembramos pensamientos negativos, obtendremos tristezas; si sembramos pensamientos correctos, alegrías. Nosotros podemos decidir que queremos, frutos dulces o amargos. Pensamientos elevados, dan resultados prósperos. Por tanto, hay que albergar solo pensamientos correctos, pensamientos admirables.
El hombre es el amo del pensamiento, forjador del carácter, creador y modelador de condiciones, entorno y destino.
Como un Ser de Inteligencia, Poder y Amor, y señor de sus propios pensamientos, el hombre posee la llave de cada situación, y lleva consigo la agencia de transformación y regeneración por la cual hace de si mismo lo que quiere.
Hay que ir enlazando causa y efecto con practica e investigación pacientes, y utilizando cada experiencia, aun la mas trivial, cada hecho cotidiano, como medios para obtener el conocimiento de si mismo, que es Entendimiento, Sabiduría y Poder. Solo con paciencia, practica, y persistencia incesante puede un hombre entrar por la Puerta del Templo del Conocimiento.
La mente de un hombre es como un jardín ?lo queremos lleno de flores bellas, arboles y prado verde? ?O lleno de hierbas, seco y descuidado?
El hombre ha de atender el jardín de su mente, limpiandola de pensamientos daninos, inutiles e impuros, y cultivando hasta la perfección las flores y frutos de pensamientos correctos, útiles y puros. Solo siguiendo este proceso el hombre tarde o temprano descubre que el es el jardinero maestro de su espiritu, director de su vida.
Cada hombre esta donde esta por la ley de su propio ser
Los pensamientos que ha construido en su carácter lo han llevado allí, y en la disposición de su vida no hay elemento de azar, sino el resultado de una ley que no puede fallar. Esto es cierto tanto para aquellos que se sienten descontentos con su entorno como para aquellos que están satisfechos con el.
Como ser de evolución y progreso, el hombre esta en un punto en el que debe aprender que ha de crecer; y mientras aprende la lección espiritual que cada circunstancia le ofrece, esta termina y da lugar a otras circunstancias.
• El hombre es abofeteado por las circunstancias mientras se piense a si mismo como un ser creado por las condiciones exteriores, pero cuando se da cuenta de que es un poder creativo, y que puede manejar las tierras y semillas de su ser de las que las circunstancias nacen, se convierte en el dueño y señor de si mismo.
• El hombre que por algún tiempo ha practicado el auto-control y la auto purificación sabe que las circunstancias nacen de los pensamientos, porque ha notado que las alteración de sus circunstancias ha estado en exacta relación con la alteración de su estado mental. De este modo, es verdad que cuando un hombre tenazmente se dedica a subsanar los defectos de su carácter, y realiza un progreso rápido y marcado pasa rápidamente por una sucesión de cambios repentinos.
Buenos pensamientos producen buenos frutos, malos pensamientos malos frutos
Cada semilla de pensamiento sembrado, dejado caer en la mente, echa raíces, se reproduce a si misma, floreciendo tarde o temprano en acciones, produciendo sus propios frutos de oportunidad y circunstancias.
El entorno de las circunstancias toma forma en el mundo interno de los pensamientos, y todas las condiciones externas, agradables y desagradables, son factores que finalmente existen para el bien del individuo, el hombre aprende tanto sufriendo como disfrutando.
Siguiendo los mas íntimos deseos, aspiraciones, pensamientos, por los cuales se deja dominar (persiguiendo visiones engañosas de impura imaginación, o caminando con pie firme el camino de elevadas aspiraciones), el hombre finalmente recibe por completo los frutos de estos en el entorno de su vida. Las leyes del crecimiento y adaptación se cumplen en todo lugar.
Los hombres no atraen aquello que quieren, sino aquello que son
Sus antojos, caprichos, y ambiciones se frustran a cada paso, pero sus mas íntimos pensamientos y deseos se alimentan de si mismos, sean estos sucios o limpios.
La “divinidad que nos da forma” esta dentro de nosotros mismos; somos Nosotros Mismos. El hombre esta maniatado solo por si mismo. El pensamiento y la acción son los carceleros del destino – ellos nos apresan, si son bajos; ellos son también ángeles de Libertad – nos liberan, si son nobles.
No consigue el hombre aquello que desea y por lo que ora, sino aquello que con justicia se gana. Sus deseos y plegarias solo son gratificados y atendidos cuando armonizan con sus pensamientos y acciones.
• Buenos pensamientos y acciones jamas pueden producir malos resultados; malos pensamientos y acciones no pueden jamas producir buenos resultados.
El sufrimiento es siempre el efecto de los pensamientos equivocados en alguna dirección. Es indicador de que el individuo esta fuera de armonía consigo mismo, con la ley de su ser.Un hombre solo empieza a ser hombre cuando deja de lamentarse y maldecir, y comienza a buscar la justicia oculta que gobierna su vida. Y al adaptar su mente a este factor gobernante, cesa de acusar a otros como la causa de su situación, y se forja a si mismo con pensamientos nobles y fuertes; deja de patalear contra las circunstancias, y empieza a utilizarlas como ayuda para progresar mas rapido, y como un medio para descubrir el poder y las posibilidades ocultas dentro de si.
• Ley, y no confusión, son el principio dominante del universo; justicia, no injusticia, es el espiritu y sustancia de la vida; rectitud, y no corrupción, es la fuerza moldeadora y motivadora que gobierna el espiritu del mundo.
Siendo esto asi, el hombre no tiene opción mas que descubrir que el universo funciona correctamente, y al rectificarse, encontrara que mientras cambia sus pensamientos respecto a las situaciones y la gente, las situaciones y la gente cambiaran respecto a el.
• La prueba de esta verdad esta en cada persona, y por ello puede verificarse fácilmente mediante una introspección y auto-análisis sistemáticos. Cambie un hombre radicalmente sus pensamientos, y se asombrara de la rápida transformación que operara en las condiciones materiales de su vida.
El hombre imagina que puede mantener en secreto sus pensamientos, pero no puede; rápidamente estos se cristalizan en hábitos, y los hábitos toman forma de circunstancias. La persistencia en una sucesión dada de pensamientos, sean estos buenos o malos, no falla en producir resultados en el carácter y las circunstancias.
Un hombre no puede escoger directamente sus circunstancias, pero puede escoger sus pensamientos, y de ese modo, indirectamente, pero con certeza, dar forma a sus circunstancias. La naturaleza se encarga de ayudar a todos los hombres en la satisfacción de los pensamientos que lo dominan, y le presenta las oportunidades que hagan realidad de la manera mas rápida tanto sus pensamientos constructivos como destructivos.
EFECTO DEL PENSAMIENTO EN LA SALUD DEL CUERPO
El cuerpo es el siervo de la mente, obedece a las operaciones de la mente, sean estos deliberados o automáticos. Siguiendo pensamientos indebidos el cuerpo rápidamente se hunde en la enfermedad y el decaimiento; siguiendo pensamientos virtuosos se viste de juventud y belleza.
La salud y la enfermedad, al igual que las circunstancias, tienen su raíz en los pensamientos, pensamientos enfermizos se expresan a través de un cuerpo enfermo. La gente que vive con temor a las enfermedades es la gente que las contrae. La ansiedad rápidamente debilita el cuerpo, y lo deja expuesto a la enfermedad; mientras pensamientos impuros, aunque no tengan un origen físico, pronto destruirán el sistema nervioso.
Pensamientos energéticos, de pureza y dicha producen en el cuerpo vigor y gracia. El cuerpo es un instrumento muy delicado y plástico, que responde rápidamente a los pensamientos que lo dominan, y los habitos de pensamiento producirán sus efectos sobre el, sean estos buenos o malos.
El pensamiento es la fuente de toda acción, de la vida y su manifestación; construye una fuente que sea limpia y todo sera puro.
• Si deseas perfeccionar tu cuerpo, se celoso con tu mente.
• Si quieres renovar tu cuerpo, embellece tu mente.
PENSAMIENTOS Y PROPOSITO
Hasta que el pensamiento no este acompanado de un proposito no habra logro inteligente alguno.
La mayoría permite que sus pensamientos naveguen sin rumbo y a la deriva por el océano de la vida.
Quien no tiene un propósito central en su vida cae presa fácil de preocupaciones banales, miedos, problemas, y auto-compasión, y así se dirige, tan seguro como si lo buscara con intención (aunque por un camino distinto), al fracaso, la infelicidad, la perdida de lo querido, porque la debilidad no puede perdurar en un universo de poder.
El hombre debe concebir un propósito legitimo en su corazón, y luchar por alcanzarlo. Debe hacer de este propósito el centro de sus pensamientos. Puede tomar forma de un ideal espiritual, o puede ser un objeto terrenal, de acuerdo con su naturaleza y los tiempos; pero cualquiera sea, debe firmemente enfocar la fuerza de sus pensamientos hacia el objetivo que tiene ante el.
Debe hacer de este propósito su tarea suprema, y debe dedicarse por completo a conseguirlo, evitando que sus pensamientos divaguen en caprichos, antojos y fantasías, este es el camino real del dominio de si mismo y la verdadera concentración del pensamiento.
Aun si falla una y otra vez en alcanzar su proposito (como tiene que suceder hasta que venza su debilidad), la fuerza de carácter ganado sera la verdadera medida de su poder y su conquista, y formara un nuevo punto de partida para la victoria y el poder futuros.
Eliminar la falta de propósito y la debilidad, y empezar a pensar con propósito, es ascender al rango de aquellos que solo reconocen el fracaso como uno de los caminos al éxito; quienes hacen que las circunstancias les sirvan, y quienes piensan con fortaleza, se lanzan con fiereza, y vencen con maestría.
Habiendo concebido su propósito, el hombre debe marcar mentalmente una linea recta que lo lleve a su objetivo, sin mirar a la derecha ni a la izquierda.
- La duda y el miedo deben excluirse rigurosamente; son elementos que desintegran, que rompen la linea recta del esfuerzo, y la desvían, son inútiles, ineficaces. Los pensamientos de duda y temor nunca han logrado una meta, y nunca podrán. Siempre conducen al fracaso.El propósito, la energía, el poder, y los pensamientos enérgicos se detienen cuando la duda y el temor se arrastran entre ellos.
- La decisión y el propósito emanan de saber lo que podemos hacer. La duda y el miedo son los grandes enemigos del conocimiento, y aquel que los aliente, y no los elimine, encontrara la frustración a cada paso.
EL FACTOR PENSAMIENTO EN EL EXITO
Todo lo que el hombre logra y todo en lo que falla es resultado directo de sus pensamientos.
En un universo gobernado con justicia, en el que la falta de equidad significaría la destrucción total, la responsabilidad individual ha de ser absoluta.
La debilidad y fortaleza de un hombre, su pureza e impureza, son suyas, y de nadie mas; son labradas por el mismo, y no por otro, y pueden ser alteradas solo por el, nunca por otro. Su condición es también suya y de nadie mas.
Su sufrimiento y su felicidad emanan de adentro. Como el piense, así es el; como siga pensando, así seguirá siendo. Un hombre solo puede elevarse, conquistar y alcanzar el éxito, elevando sus pensamientos.
Concentre su mente en el desarrollo de planes, y el fortalecimiento de su resolución y auto-confianza. Y mientras mas elevados sean sus pensamientos, se convertirá en alguien mas valeroso, grande y correcto, mayores serán sus logros, benditos y duraderos serán sus éxitos.
El éxito, de cualquier tipo, es la corona del esfuerzo, la diadema del pensamiento. Con la ayuda del dominio de si mismo, resolución, pureza, rectitud, y pensamientos bien orientados, el hombre asciende; llevado por la irracionalidad, indolencia, impureza, corrupción, y pensamientos confusos el hombre desciende.
Un hombre puede elevarse a grandes hazanas terrenales, e incluso a sublimes altitudes en el mundo espiritual, y descender otra vez a la miseria al permitir que pensamientos arrogantes, egoistas y corruptos lo posean.
Las victorias obtenidas mediante el pensamiento correcto pueden ser conservadas solo con vigilancia. Muchos cesan sus esfuerzos cuando el exito esta asegurado, y rápidamente caen en la derrota.
Todo logro, sea en los negocios, intelectual, o espiritual, son el resultado de pensamientos orientados con definición, están gobernados por la misma ley y por el mismo método; la única diferencia es el objetivo. Aquel que quiera lograr poco ha de sacrificar poco; quien quiera lograr mucho ha de sacrificar mucho; quien quiera lograr grandezas debe sacrificar grandemente.
VISION E IDEALES
Los sonadores son los salvadores del mundo. La humanidad no puede olvidar a sus sonadores, no puede dejar sus ideales desaparecer y morir; la humanidad vive en estos, los conoce como las realidades que un día serán vistas y conocidas. Aquel que lleva en el corazón una visión maravillosa, un ideal noble, algún día lo realizara.
Valora tus visiones; valora tus ideales; valora la música que agita tu corazón, la belleza que se forma en tu mente, la gracia que viste tus mas puros pensamientos, de ellos crecerán condiciones encantadoras, un ambiente celestial; de ellas se construirá, si te mantienes fiel, tu mundo.
Tus circunstancias pueden no ser de tu agrado, pero no han de seguir siendo las mismas si concibes un ideal y luchas por alcanzarlo. Tu no puedes movilizarte por dentro y permanecer estático por fuera.
SERENIDAD
La tranquilidad de la mente es una de las bellas joyas de la sabiduría, es el resultado de un esfuerzo largo y paciente en el dominio de si mismo.
Su presencia es indicadora de una experiencia madura, y de un conocimiento mas que ordinario de las leyes y el funcionamiento del pensamiento.
Un hombre alcanza la tranquilidad en la medida que se entiende a si mismo como un ser que evoluciona del pensamiento. El hombre calmado, habiendo aprendido como gobernarse, sabe como adaptarse a otros; y estos, a su vez, reverencian su fortaleza espiritual, y sienten que pueden aprender de el, y confiar.
Cuanto mas tranquilo sea un hombre, mayor es su éxito, su influencia, su poder para el bien. Aun el mercader ordinario encontrara que la prosperidad de sus negocios crece mientras desarrolla un mayor dominio de si mismo y ecuanimidad, pues la gente siempre ha de preferir hacer tratos con un hombre cuya conducta sea firmemente estable.
Cuan insignificante se ve quien solo busca el dinero en comparación con una vida serena – una vida que mora en el océano de la Verdad, por debajo de las olas, fuera del alcance de las tempestades, ?en Eterna Calma!
Cuanta gente conocemos que envenena sus vidas, arruina todo lo que es dulce y bello con un temperamento explosivo, destruyen el equilibrio de su carácter, ¡y hacen mala sangre! Es una cuestión si la gran mayoría de gente no arruina sus vidas, y estropea su felicidad por falta de dominio de si mismos.
Cuan poca gente conocemos en la vida con un carácter balanceado, que tiene ese exquisito equilibrio que es característico de un carácter refinado. Si, la humanidad emerge con pasión descontrolada, es turbulenta con amargura ingobernable, esta casi arruinada por la ansiedad y la duda.
Solo el hombre sabio, solo aquel cuyos pensamientos están controlados y purificados, hace que los vientos y las tormentas del alma le obedezcan.
Almas sacudidas por la tempestad, donde quieran que estén, sea cual fuere la condición bajo la que viven – en el océano de la vida las islas de dicha sonríen, y la orilla soleada de tu ideal espera tu venida.
Mantén tu mano firme sobre el timón de tus pensamientos. En la barca de tu alma se reclina el Maestro al mando; solo esta dormido; despiertalo. El control de ti mismo es poder; el Pensamiento correcto es maestria, la Calma es poder, di dentro en tu corazón, “la Paz sea contigo”.
El liderazgo es un trabajo duro, exigente pero cada uno de nosotros tiene el potencial para ser eficaz. Sea usted mismo
RECOMENDACION
No dudes en leer este libro, es un best seller imperdible .
Eficacia, rapidez, capacidad de respuesta, polivalencia, rendimiento. . ., parece innegable que los valores en curso en las modernas sociedades occidentales han terminado imponiendo unos modos de vida con frecuencia inhumanos y alienantes. Con voluntad decididamente provocadora, esta obra redescubre la lentitud como una nueva figura del pensamiento. O quizá no tan nueva: tal vez la lentitud no sea sino la marca del respeto, la atención y la importancia que otorgamos a cada acontecimiento de nuestra vida, a cada persona que se cruza en nuestra existencia.
En este exquisito «arte del buen vivir», Pierre Sansot no duda en elogiar el vagabundeo sin objetivo claro, la voluptuosa sensación de un tedio bien entendido, la tranquila soledad como cura del alma, el poder creativo de la ensoñación, la dulce y casi olvidada sensación de la indolencia,la riqueza impagable de los que todavía saben pararse a escuchar de verdad al otro.
Del buen uso de la lentitud -que desde su aparición en Francia en 1998 ha alcanzado ya diez reimpresiones- es, ciertamente, un libro poco habitual, sin duda políticamente incorrecto y destinado a deshacer más de una certidumbre acerca de cómo conducir la propia vida o acerca de lo que significa realmente triunfar. No obstante, Sansot se inscribe en una tradición literaria y filosófica antiquísima, que cabe remontar a los primeros griegos, maestros en la búsqueda del justo medio en un sabio cultivo de los placeres. Pierre Sansot nos incita a buscar nuestra propia Grecia interior, nos invita, en definitiva, a la felicidad.
Título, Del Buen Uso De La Lentitud
Autor, Pierre Sansot
Editorial, Ed. Tusquets
Precio, 15 € ($20,96) (www.agapea.com)
Idioma, Español
ISBN: 8483106523
ISBN-13: 9788483106525
Páginas, 200
Medidas, 21×14 cm.
Fecha, 01/10/1999