nunca el tiempo es perdido

otro de los muchos indicativos del paso del tiempo es que tus amigos, te pidan que hables o en este caso escribas, de lo mucho que echas de menos tu tierra, tu gente y las circunstancias vividas, … es decir, de la moriña!

la verdad es que finalizaría este escrito ahora mismo, pues poco puedo contar, … porque realmente y sin querer ser pedante: … no la siento!. y de lo que no siento y no sé, … no quiero escribir y mucho menos inventármelo -como me decía el perro callejero mil leches que conocí hace tiempo: “yoooo en argentina, era un pastor alemán”-.

quizás es que habiendo iniciado mi 2º ciclo de vida (de los 40 a los 80 años) el pasado 3 de marzo, no he vivido el suficiente tiempo ni sufrido afortunadamente muertes cercanas, para sentir morriña; pues creo que la palabra morriña lleva implícita una cierta connotación de sufrimiento, de pérdida o de renuncia.

pero aún y así todo, podría desperdiciar esta oportunidad de expresar en palabras lo que en mi corazón habita dejando que la mente vaya desgranando mis recuerdos -que no son pocos- uno trás otro, tratando de sentir y hacer sentir morriña. también podría desaprovechar esta oportunidad de ser leído por mucha gente que quiero, entre ellos mi familia -que aunque la pudiera haber elegido, no la hubiera encontrado mejor- y amigos -que a ellos sí los he elegido-, recordando y mejorando lo que ya paso o enumerando y exagerando mis futuros proyectos e ideas en desarrollo.

No!, … quiero que sea mi corazón el que escriba no mi mente y lo primero que encuentro en él es agradecimiento; por eso que, … a todo y a todos gracias!. gracias a todo y a todos los que han estado y están cerca de mi, porque soy el resultado de la suma de ellos, que me han ido dando forma y por tanto forman parte de mi, habitando en mi corazón. siempre me gustó decir que mi corazón era como un autobus en el cual podían viajar diferentes personas y emociones, … pues ahora, os juro, que ya es un tren!.

creo también que por esta razón, hoy por hoy, no siento morriña; por que esté donde esté, cuando esté y con quien esté, … ellos están conmigo!, … y lo estarán siempre!.

lo segundo que más encuentro en mi, … es el amor. y el amor es consciencia, es totalidad, … es estar totalmente consciente en todo momento y en todo lugar. consciente para darse cuenta de no repetir historias pasadas o esquemas posiblemente dañinos. consciente para valorar la importancia de estar donde uno quiere estar, cuando uno quiere estar y con quien quiere estar. el camino es hacia adelante, no hay otra opción; y la morriña nos entretiene y retiene.

ahora que escribo esto, creo que no me gustaría tener/sentir morriña.

intento ser/estar atento, intento ser/estar total. por que uno no se da cuenta y a veces no quiere hacerlo, pero el pasado no existe, … ya esta, … ya paso!. así mismo, el futuro tampoco existe, pues todavía no ha llegado; … ¿dónde entonces se va a estar mejor que en el presente?, ¿dónde mejor que aqui y ahora?!.

creo también que poer esta razón, no sentiré morriña; por que esté dónde esté, cuándo esté y con quién esté, … todo y todos estarán conmigo. y lo estarán siempre porque habré sido lo más consciente y total posible, habré estado y sentido cien por cien en cada momento.

cierto es que esto no lo he sabido siempre, si no que a fuerza de preguntarse en la búsqueda interna uno se va enterando de algo para llegar finalmente a la misma conclusión que un antiguo monje tibetano que convive en el interior de Tony -un viejo amigo inglés de Ibiza- en relación a este tema de buscarse a uno mismo, que entre risas y carcajadas decía una noche en el salón de mi casa:

“mucha gente durante mucho tiempo tratan de saber quienes son, se preguntan qué han venido ha hacer aquí, de encontrarse, en una palabra. hacen largos y a veces arriesgados viajes, escalan montañas, atraviesan océanos tratando de encontrarse y lo que yo les digo es uqe solo tienen que buscar dos cosas muy concretas: primero que busquen su “culo“, … jijiji!. que busquen su culo y cuando lo encuentren justo encima se encontrarán a ellos mismos, en ningún otro lugar porque uno está, … dondestá su culo!, … jijiji.

y después, en segundo lugar, que busquen su “corazón“; y cuando lo encuentren que miren dentro de él, porque allí se aloja todo aquello que buscan”.

no sé a que viene esta historia del monje pero me acaba de venir a la cabeza y creo que es ilustrativa a la vez que divertida.

ahora que leo este texto que doy por finalizado, me doy cuenta que no tengo ni idea de lo que es o puede llegar a ser la morriña; … incluso si algún día llego a sentirla que sea capaz de identificarla como tal.

de todos modos, nunca el tiempo es perdido y si soy sincero desde la distancia:

OS HECHO DE MENOS,
… Y A VECES, OS HECHO MUCHO DE MENOS!
vida, amor y risa para todo

publicado en el “libro de las fiestas patronales de VEGADEO, 2003

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