neo tarot de osho, el arrepentimiento (52)

Date cuenta de que aún cuando cometes un error, éso también puede ser una oportunidad. Cuando te des cuenta de que has ido contra tu propia verdad y has comprometido lo que sientes en tu corazón, permite que las lágrimas fluyan muy profundamente en ti y ellas podrán ser una transformación.

Ningún otro hombre es comparable con Al-Hillaj Mansoor en la tradición Sufi. Mucha gente en el pasado ha sido asesinada por las así llamadas `personas religiosas`.

Jesús fue simplemente crucificado, pero Mansoor fue cortado en pedazos. Fue crucificado y primero le cortaron las piernas mientras estaba vivo, luego las manos. Luego le cortaron la lengua y después le sacaron los ojos, y él aún estaba vivo. Después le cortaron el cuello.

¿Y qué crimen había cometido Mansoor? Su único crimen fue decir: `¡Ana`l Hak!`, que significa: `Soy la verdad, soy Dios`. En la India lo habrían adorado durante siglos, pero los mahometanos no podían tolerarlo. Cien mil personas se habían concentrado para arrojarle piedras a Mansoor para ridiculizarlo. Mansoor reía. Cuando le cortaron los pies, tomó la sangre en sus manos…. y alguien le preguntó qué estaba haciendo. Mansoor dijo: `¿Cómo puedes lavarte las manos con agua?, porque los crímenes que cometes con tu sangre, pecados que cometes con tu sangre, sólo la sangre puede purificarlos. Estoy purificando mis manos, me estoy preparando para la oración`.

Cuando comenzaron a cortarle las manos, él dijo: `Espera, Déjame rezar ahora, porque cuando mis manos ya no estén, será difícil`. Entonces miró al cielo y le dijo a Dios: `¡No puedes engañarme! Te puedo ver en todas las personas aquí presentes. ¿Has venido como el asesino? ¿Como el enemigo? No puedes engañarme. En cualquier forma que vengas, te reconoceré, porque te he reconocido dentro de mí`.

La gente le arrojaba piedras y barro, ridiculizándolo, y Mansoor reía y sonreía. Pero de pronto comenzó a llorar… porque Shibli, su amigo, su discípulo, le había arrojado una rosa.

Nuevamente la gente se sintió intrigada y nuevamente preguntaron por qué. Mansoor contestó: `La gente que está arrojando piedras no sabe lo que está haciendo. Pero Shibli sabe, tiene que saber. Para él será difícil obtener

perdón de Dios`. Después, cuando le preguntaron a Shibli porqué había arrojado la rosa, él dijo: `Tenía miedo de la multitud. Si no arrojaba nada, temía que se pusieran violentos conmigo. No podía arrojar piedras porque Mansoor era inocente, pero tampoco pude reunir coraje para no arrojar nada. La flor sólo fue una manera de transar. Y Mansoor lloró por mi temor, por mi cobardía`. Las lágrimas de Mansoor cambiaron a Shibli completamente, fueron una transformación para él. Le llevó por lo menos doce años de deambular como un vagabundo, como un mendigo, siempre llorando en una desconsolada angustia. Se arrepintió de su vida entera. Solía decir: `He asesinado a Mansoor. Nadie más fue responsable, pero yo podría haber comprendido, podría haberlo salvado, pero transé con la multitud; le arrojé una flor a ese hombre`.

El arrepentimiento puede convertirse en un fenómeno muy profundo dentro de ti, si comprendes la responsabilidad. Entonces, incluso algo muy pequeño, si llega hasta el fondo de tus raíces, si las lágrimas no vienen sólo de tus ojos, sino de cada célula de tu cuerpo, puede convertirse en una transformación.

Esto es lo que un Maestro, sólo un gran Maestro puede hacer. Un Maestro estando vivo, mientras agoniza o aún ya muerto continúa usando cada oportunidad para transformar a la gente.

Hasta que Mueras
pp. 218-222

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